Si tienes tiempo y te sobran ganas
te contaré la historia de mi vida.
Te confesaré cómo, instante en mano
y noventa y nueve volando,
encontré la casa de las mariposas.
Te contaré también que el mar,
receloso, ahogó a una virgen
para que le hiciera compañía.
Y que desde que le robaron
su tan preciado tesoro,
él se venga en forma de olas
y los peces perdieron la memoria.
Si quieres, también puedo relatarte
las aventuras de Pigmalión,
que yendo de flor en flor
en una isla gobernada por mujeres,
acabó bailando con delfines.
Que tengo un enorme agujero
que me atraviesa el alma
y el espejo. ¿Te vienes conmigo?
Podríamos ir juntos al templo
a comprobar si de verdad tiene
mil columnas, ni una más, ni menos.
Y volver, ¡Qué cruel fortuna!,
con cuatro dólares en el bolsillo.
Si aún no te has cansado de mí
te admitiré que me muero
por viajar al fin del mundo.
Pues las lenguas vernales dicen
que justo al borde del abismo
se yergue, desafiante, un faro.
Y si me preguntas te diré,
como en aquella película,
que me has conocido
en un momento extraño de mi vida.
viernes 14 de mayo de 2010
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4 latidos:
sublime gemeloide
pues a por ese faro
mientes, mientes, mientes
Extraordinario
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