Si duele, es que se está curando. ¡Mentira! El dolor no es el remedio, es parte de la enfermedad. Es el desenlace de la existencia, en pasado, presente y futuro. Si duele, es que ocurrió algo auténtico. Si duele, es que hay herida. Si duele, probablemente dejará cicatriz.
Pero se acabó, ya me cansé de las mentiras. De las personas de mentira, de las palabras de mentira y de los gestos de igual condición. Que como dijo Arthur, "dos medias verdades no hacen una verdad". Y me cansé también de esperar a no sé muy bien el qué. Me cansé de dar vueltas a todo lo demás, para acabar siempre perdiéndome a mí misma por el camino.
A partir de ahora, quien quiera encontrarme, que me busque. Que me busque bien y que yo me dé cuenta. Prometo no esconderme. A partir de ahora quiero que todo duela más. Mucho más. Quiero que se vaya la gente, pero que se queden las personas. Las de verdad. Que se mueran las casualidades, la suerte y el destino. Y que vivan las oportunidades bien aprovechadas. Quiero hablar menos y sentir más. Sentir dolor y echar sal. Que venga el frío y lo congele todo. Para que sólo quede este instante de tiempo, doloroso como ningún otro. Que las rosas tiriten y los pájaros desfallezcan, aburridos, en sus jaulas de oro.
Quiero caminar con el corazón en una mano y el reloj en la otra. Transpirar energía por cada poro de mi piel. Porque prefiero morir así, que vivir de cualquier otra forma.
Pero se acabó, ya me cansé de las mentiras. De las personas de mentira, de las palabras de mentira y de los gestos de igual condición. Que como dijo Arthur, "dos medias verdades no hacen una verdad". Y me cansé también de esperar a no sé muy bien el qué. Me cansé de dar vueltas a todo lo demás, para acabar siempre perdiéndome a mí misma por el camino.
A partir de ahora, quien quiera encontrarme, que me busque. Que me busque bien y que yo me dé cuenta. Prometo no esconderme. A partir de ahora quiero que todo duela más. Mucho más. Quiero que se vaya la gente, pero que se queden las personas. Las de verdad. Que se mueran las casualidades, la suerte y el destino. Y que vivan las oportunidades bien aprovechadas. Quiero hablar menos y sentir más. Sentir dolor y echar sal. Que venga el frío y lo congele todo. Para que sólo quede este instante de tiempo, doloroso como ningún otro. Que las rosas tiriten y los pájaros desfallezcan, aburridos, en sus jaulas de oro.
Quiero caminar con el corazón en una mano y el reloj en la otra. Transpirar energía por cada poro de mi piel. Porque prefiero morir así, que vivir de cualquier otra forma.
7 latidos:
IM
PRESIONANTE
Había una niñita en Lisieux que pidió eso y pasó a la historia.
atrás quedan las formas que se suceden sin dejar huella todo lo que pasa y se deshace dejando tan sólo un humo blanco atrás quedan los sueños que hoy son sólo hielo o piedra
agua dulce como un beso desde el otro lado del horizonte
Pájaros pálidos en jaulas de oro.
un beso.
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