Un alma que se desnuda en verso
por fuera y por dentro,
a la luz del fuego.
Una voz que te acaricia la espalda,
un reflejo volátil
de quimeras nocturnas
que se escapan entre los dedos.
Un goteo incesante
de sentimientos desordenados,
de palabras etéreas
encerradas en universos infinitos.
Un latido desacompasado,
el eterno vaivén
de las olas en movimiento,
una noche de hotel,
salitre en el pelo,
corazón de papel.
domingo, 31 de mayo de 2009
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3 latidos:
BELLO por su sencillez, y BELLO por los restos de tí que dejas en cada palabra
he leido lo de la derecha y cada vez tengo mas claro que somos gemelos cuki mia.
y una pasada el corazon de papel me ha flipado
que buenas los últimos 3 versos
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