domingo 8 de noviembre de 2009

Catálogo de sonrisas


Me asombra la enorme variedad de sonrisas que tenemos, todos los días, a nuestra disposición. Me asombra cómo en cada momento se abre ante nosotros un extensísimo catálogo de sonrisas. Encerradas entre sus páginas están todas ellas. Desde la sonrisa más inocente, a la más traviesa.

Sonrisas fingidas, sonrisas tímidas e incluso contagiosas. Hay sonrisas enteras y de medio lado. Sonrisas enigmáticas, sonrisas diferentes y sonrisas tristes. Hay alguna sonrisa coqueta, muchas nerviosas y otras mentirosas. Pero todas tienen su hueco y todas son maravillosamente gratuitas, hasta las típicas sonrisas de foto.

Esa es la enorme ventaja, que no cuestan prácticamente nada. El dueño sólo tiene que buscar en el catálogo y elegir cuál de ellas regalar a cada momento, o a cada persona. Acto seguido debe dibujarla en sus labios y ella vuela por si sola.

Y es que lo realmente mágico de todo esto, es que una sonrisa nunca es igual a otra. Todas son únicas e irrepetibles. Por eso no hay sonrisas vulgares. Porque una sonrisa siempre es algo extraordinario. Siempre.